Artículo de Blindaje en la Revista Poder y Dinero

Riesgo país
Tema: Blindados
En el 2005: 1.100 solicitudes. de blindaje de carros autorizó el año pasado el gobierno .

– Bogotá Colombia Marzo 6 de 2006 –

$ 80 Millones es el precio promedio de blindar un carro.
Negocio blindado
Un indicador que muestra la mejora en seguridad es la caída del 20% en las ventas de carros blindados en el país.
Pero la industria ha reaccionado exportando, y el negocio es cada vez mejor.

blindado

En una polvor ienta calle de Bagdag (Irak), o en alguna carretera de países tan lejanos como Nigeria o Kuwait está rodando’ la tecnología colombiana. La
buena fama lograda gracias a la calidad y a los precios competitivos está permitiendo que Colombia se abra paso en los mercados internacionales, en un
sector muy movido en los últimos años:
el blindaje de vehículos. Hasta reyes europeos pasean en carros orgullosamente blindados en Colombia. El producto nacional es demandado
en el exterior debido también, al impulso de las empresas que vieron descender las ventas en el mercado local ante la mejor percepción de seguridad
del país. Así lo corrobora un estudio de benchmarking realizado para 25 compañías multinacionales que están en Colombia, según el cual varias firmas
redujeron el personal para la protección de sus altos ejecutivos y están demorando más la renovación o adquisición de carros blindados. Antes, un vehículo
se reemplazaba cada 3 años y ahora se hace cada 5 años, en parte porque la tecnología ha mejorado, y esta hace que el vehículo se deteriore menos.
El Gobierno señala que la mejoría en los niveles de percepción sobre la situación de seguridad está dada por la disminución en el número de secuestros,
los atentados terroristas y los homicidios, lo que está repercutiendo en una mayor confianza en la ciudadanía. Aunque muchos ponen en duda esas
cifras, la menor demanda de carros blindados en Colombia parece darle la razón al gobierno, porque una persona no deja de proteger su vida y la de su
familia porque las autoridades le digan que el país es más seguro, sino porque su propia valoración del riesgo ha mejorado.
Alberto Mejía, director de Mercadeo de Armor International, una empresa que lleva 25 años en el ramo, reconoció que ha mermado la demanda en el país, pero los niveles de producción
se mantienen estables porque se incrementaron las ventas a México, Guatemala, Venezuela, Ecuador, Perú y Argentina. Incluso están llegando a Irak, India, África,
Kuwait e Israel.
Según Mejía mientras las ventas en el mercado interno bajaron cerca de un 20% las exportaciones están aumentando
a ritmos cercanos al 30%. En la mayoría de los casos lo que se hace es una importación temporal del vehículo que se desea blindar –y que pertenecen
a diplomáticos y directivos de multinacionales–, y para luego reexportarlos. Se estima que el número de vehículos blindados que se están exportando
puede llegar a 400 unidades, es decir, casi el 40% de lo que se vende en el país. El hecho de que Colombia tenga que hacerle frente a tantas situaciones
de violencia a la vez se ha vuelto una “ventaja comparativa” frente a otras naciones que no viven problemas similares. Esto que ha llevado a las empresas
a especializarse cada vez más y usar nuevas tecnologías que resultan atractivas en el exterior. Es decir, una forma casi “uribista” de convertir los problemas
en oportunidades. Algunas compañías nacionales tienen plantas propias en naciones vecinas como Venezuela y Ecuador, hecho que les permite llegar más
fácil a más consumidores, que como nosotros los colombianos están urgiendo protección.
Armor International cuenta con distribuidores en México, Perú, Ecuador, Venezuela y Argentina.
Es una industria que se está globalizando. El país está bien catalogado en el exterior en todos los servicios relacionados con seguridad, que va desde la venta de vehículos
blindados hasta la asesoría de profesionales en esta materia. La protección en los vehículos se comenzó a fortalecer a comienzos de la década de los 90 tras
los atentados terroristas y posteriormente fue un mercado que se desarrolló para hacerle frente a los secuestros y atentados.
En tre la samba y la ranchera. Colombia es, después de Brasil, el segundo país de América Latina que mayor demanda tiene de carros blindados,
un negocio que mueve miles de millones de pesos. Le siguen México y Venezuela. Nuestro país también es el segundo productor del hemisferio,
después de Brasil. Cifras de las empresas colombianas señalan que al año se blindan entre 900 y 1.000 unidades, especialmente
camionetas Toyota y 4 x 4, una cifra elevada para un país como el nuestro, y que se atribuye a los problemas de violencia relacionados en la mayoría
de los casos con robos, secuestros, atentados y tiroteos. Las cifras coinciden con las que maneja la Superintendencia de Vigilancia
Privada, que es la entidad encargada de otorgar las autorizaciones para la prestación de este servicio, porque un carro blindado es considerado como
un arma. El año pasado aprobó 1.100 solicitudes. La obtención de la autorización es relativamente fácil; el principal requisito es justificar la necesidad del
nivel de protección. Sin embargo, otras compañías sostienen que la demanda en el mercado interno se mantiene activa porque, si bien han descendido algunos
indicadores de violencia como los homicidios y secuestros, está primando ante todo le necesidad de asegurarse.

SEGURIDAD A TODA PRUEBA
El costo del blindaje de un vehículo depende del nivel de protección que requiera un cliente. En los niveles 1 y 2, que son los básicos
y se utilizan especialmente para evitar atracos, los costos varían entre $18 y 25 millones. Estos no requieren autorización de
la Superintendencia de Vigilancia Privada. Para los niveles 3, 4 y 5, que son los de mayor seguridad, los vidrios
se cambian totalmente, en las puertas se utiliza un material importado muy resistente que aguanta el impacto de pistolas 9
milímetros hasta subametralladoras. A las llantas se les colocan aros de seguridad, el piso está recubierto con nilon antibalístico. También
se utilizan láminas de acero para soportar ataques de fusil. En estos casos, el precio de un blindaje puede superar los $80 millones, que se suman al
valor del vehículo, que puede oscilar entre los 150 y 200 millones de pesos.

“Seguimos con un buen crecimiento porque los colombianos tienen cada vez más conciencia de que deben estar más protegidos”,
dice un directivo de C entigon Colombia (antes O’ Gara H ess & Eisenhardt), quien reconoce que el mundo se está volviendo un lugar
cada vez más inseguro, razón por la cual hay un gran campo de acción para este negocio. De hecho, las empresas
han desarrollado toda una línea de servicios y se están ampliando a sectores como el transporte de tropas, la movilización
de valores, la elaboración y diseño de chalecos antibalas y hasta maletines blindados. Pero quien desee sentirse más
seguro debe pagar un precio. Dependiendo del nivel del blindaje y de las características del carro, va desde 25 hasta
80 o más millones de pesos. Pero la vida no tiene precio, y así lo entienden dirigentes políticos, los empresarios y ganaderos, que según
las compañías son los que más demandan esta clase de vehículos, junto con las entidades
públicas. Una buena protección junto a la pericia del conductor han salvado muchas vidas en Colombia.
Un directivo de La Fábrica Internacional de Blindajes dice que la fama se la han ganado porque las compañías tienen los niveles
para responder a atentados como los que se registran en Irán o Irak. La otra ventaja es el precio, que puede ser
menos de la mitad de lo que cuesta blindar un vehículo en el exterior. Centigon dice que ha blindado carros
para la realeza Europea y para presidentes y altos dignatarios. Cuenta con los conocimientos tecnológicos para atender
las peticiones de cualquier cliente. En conclusión, se trata de una industria a verdaderamente a prueba de balas.

• Materiales resistentes importados,
nilon antibalístico y láminas de
acero son algunos de los insumos
que se utilizan en los vehículos
blindados de niveles 3, 4 y 5, que son
los de mayor protección. los costos
en estos casos pueden subir a $80
millones.

• La empresa Armor International realiza varias pruebas para
comprobar la resistencia de los materiales, un
factor clave a la hora de salvar una vida.

• Enel blindaje de vehículos lo
primero que se cambian son los
vidrios para que puedan resistir el
impacto de las balas.

• Otro de los grandes negocios en seguridad
son el blindaje de chaquetas y chalecos antibalas.

Se calcula que al año se exportan
cerca de 400 vehículos, un poco menos
de la mitad de los que se
venden en el mercado
local. Llegan a países tan
lejanos como Irak..

  *Artículo publicado en la revista Poder el 6 de Marzo de 2006

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